Protección personal que no se acaba a media jornada
Guantes, cubrebocas, batas y caretas. Lo básico que su personal usa todos los días y que, cuando falta, detiene una consulta o un quirófano. Aquí la prioridad es sencilla: que esté en su almacén antes de que se le termine.
La barrera que protege a quien cuida
El EPP no se nota cuando todo va bien. Se nota cuando falta. Un guante de la talla equivocada, una caja que no llegó, un cubrebocas que se terminó en el turno de la noche. Nosotros trabajamos para que ese hueco no exista.
- Guantes Para exploración, procedimiento y uso diario. En las tallas y volúmenes que su servicio realmente consume, no los que sobran en bodega.
- Cubrebocas y caretas Protección respiratoria y facial para el personal que está frente al paciente. Con inventario disponible, para que no se quede sin existencias a media jornada.
- Batas Barrera para consulta, curación y áreas de procedimiento. Pensadas para el ritmo de un servicio que no se detiene.
- Surtido constante Mantenemos insumos en inventario y enviamos a todo el país. La idea es que pida una vez y no viva pendiente del siguiente faltante.
Un proveedor que sigue ahí después de la venta
Llevamos más de diez años surtiendo a instituciones de salud del sureste. Conocemos el problema real: no es comprar el insumo, es que no se acabe y que haya alguien del otro lado cuando algo no cuadra.
Producto que respaldamos
Le surtimos protección personal de calidad para el uso diario de su servicio. Le decimos qué le conviene y qué no, sin venderle de más.
Respuesta en menos de 24 h
Si hay un faltante o una duda sobre su pedido, contestamos el mismo día. Más de 150 instituciones ya cuentan con eso.
Acompañamiento real
Le ayudamos a planear consumos y volúmenes para que el almacén no se quede corto ni se llene de lo que no usa. Con envíos a todo el país.
Dígame qué consume y con qué frecuencia
Le armamos una cotización a la medida de su servicio, con las tallas y volúmenes correctos. Sin compromiso, en Tuxtla Gutiérrez y para todo el país.